Nuestra principal motivación ha sido, como en todas las ediciones, dar mayor notoriedad a nuestro concesionario. La existencia de la categoría Genuine también nos animó especialmente, ya que permite participar sin que el proyecto se convierta en una preparación demasiado compleja o exigente.
Afrontamos este reto apostando por una nueva pintura y algunos detalles específicos en la moto, buscando siempre un equilibrio entre la personalización y el respeto por el modelo original.
Queremos transmitir una imagen de moto original Honda, manteniendo su identidad y los valores propios de la marca.
Queremos demostrar que es posible hacer una moto más atractiva y llamativa mediante nuevas combinaciones de colores, sin perder su esencia original.
Todo el equipo del concesionario participa en el proyecto, aunque con un mayor protagonismo del equipo de taller, que asume un papel clave en el desarrollo de la moto.
Nos parece una decisión muy acertada, ya que permite la participación sin necesidad de realizar grandes inversiones, haciendo el concurso más accesible y competitivo.
Nos hemos inscrito en la categoría Genuine, ya que se adapta mejor a nuestra filosofía y a los recursos disponibles.
Sí, permite optar por propuestas más sencillas o por proyectos más complejos, aumentando la diversidad de estilos y enfoques.